Los deportes de moda
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Cuatro jugadores, dos equipos, una pista compacta, paredes de cristal y una pelota que rebota. Así se resume el pádel. En comparación con el golf o el tenis, el pádel requiere una infraestructura más ligera y mucho menos tiempo: la mayoría de los partidos duran menos de 90 minutos.
Desde Corea del Sur hasta Francia, pasando por Estados Unidos, Sudáfrica, Australia y Canadá, los líderes empresariales y los directivos coinciden: el pádel es el deporte de equipo definitivo para establecer conexiones.
Las reglas son sencillas, fáciles para los principiantes y rápidas de aprender. No hay que sufrir la frustración interminable de ser el novato que siempre pierde. Como se juega en dobles, se crea naturalmente confianza con tu compañero, se elaboran estrategias juntos y se intercambian ideas. Y competir contra otra pareja despierta una rivalidad sana, la observación y la adaptabilidad.
Para los expatriados, es más que un simple juego. Las habilidades que desarrollas en la pista de pádel, como el trabajo en equipo, la estrategia y la resiliencia, se trasladan perfectamente a la vida profesional.
Escalada
En los últimos años, los rocódromos han experimentado un auge de popularidad, transformándose en modernos centros que atraen no solo a los entusiastas del fitness, sino también a quienes buscan oportunidades para establecer contactos e incluso trabajar a distancia.
No es necesario ser un escalador experimentado para empezar. Los gimnasios acogen a personas de todos los niveles y siempre encontrarás a alguien con quien escalar. Técnicamente, escalas solo, pero nunca estás aislado. Los compañeros escaladores que están en el suelo te animan y es fácil entablar conversación a mitad de la ruta o mientras ayudas a alguien.
Rápidamente se rompe el hielo y las conversaciones fluyen con más naturalidad que en un entorno empresarial formal. La escalada te empuja a apuntar más alto, a persistir y a superar retos, cualidades igualmente valoradas en el mundo empresarial. Muchos expatriados coinciden en que han conocido a futuros compañeros de trabajo, socios o incluso jefes en el rocódromo.
Gimnasios exclusivos
Si puedes invertir un poco más, los gimnasios de lujo son otro lugar en auge para establecer contactos internacionales. Como es lógico, prosperan en grandes ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Londres, Dubái y París.
Estos gimnasios exclusivos, que antes eran el patio de recreo de los ricos, ahora atraen a jóvenes profesionales ambiciosos deseosos de conectar con los responsables de la toma de decisiones y los líderes del sector. Al fin y al cabo, ¿qué mejor lugar para cruzarse con un director general que durante una clase de yoga o en la sauna?
Los gimnasios de lujo van más allá del fitness: piensa en clases en grupo, espacios de coworking, eventos sociales, encuentros entre socios, noches con DJ y zonas de spa donde una charla trivial puede convertirse en una colaboración duradera. El ambiente es relajado, por lo que no es necesario sacar tu currículum. El simple hecho de formar parte del mismo entorno fomenta la familiaridad y abre puertas.
Correr y caminar
Correr y caminar se encuentran entre las formas de ejercicio más reconocidas universalmente. Accesibles, económicos y familiares para todos, son perfectos para grupos interculturales de expatriados.
Tanto si organizas tu propio club internacional de running como si te unes a uno ya existente, los beneficios son los mismos: motivación, objetivos comunes y camaradería. Caminar suele propiciar más la conversación, pero correr también crea oportunidades para charlas informales que fortalecen los lazos fuera del trabajo.
La mayoría de los grupos son pequeños para facilitar el intercambio, e incluso si te presentas solo, rápidamente te sentirás parte del grupo.
¿Y qué hay del tenis?
El tenis no ha perdido su esplendor. Los clubes de negocios de todo el mundo siguen utilizando el tenis como una forma de reunir a inversores, empresarios y ejecutivos internacionales.
Al igual que los gimnasios más lujosos, los clubes de tenis suelen ofrecer ventajas exclusivas para sus socios que van mucho más allá de la pista, lo que crea aún más oportunidades para que los expatriados amplíen su red de contactos. El baloncesto y el fútbol siguen siendo opciones atemporales, especialmente para mantener el contacto con tus contactos profesionales en un ambiente más relajado.




