Un pequeño desfase entre el momento en que más se postula… y el momento en que más se contrata
Un estudio de referencia elaborado por LinkedIn, "", analiza millones de ofertas y candidaturas en todo el mundo y pone de manifiesto un fenómeno muy revelador: entre enero y mayo, los candidatos son especialmente activos. Muchos aprovechan el inicio del año para lanzar nuevos proyectos profesionales. Sin embargo, las empresas siguen publicando, de forma constante, nuevas ofertas de empleo en primavera y a principios de verano.
El resultado es un cierto desfase. Por un lado, hay meses muy competitivos en los que las candidaturas se acumulan. Por otro, periodos algo más tranquilos pero repletos de oportunidades para quienes saben esperar… o anticiparse.
¿Sigue siendo determinante el ciclo presupuestario de las empresas?
SÃ, y esto confirma los resultados observados en el estudio de LinkedIn mencionado anteriormente.
Se suele decir que "todo se juega a principios de año" porque los presupuestos se aprueban a finales del año natural. Pero un presupuesto validado no equivale a un puesto cubierto. Los grandes estudios prospectivos, como el de ManpowerGroup, muestran que las empresas anuncian sus intenciones de contratación al inicio del ejercicio, pero llevan a cabo esas contrataciones de forma escalonada a lo largo del trimestre, e incluso más allá.
Entre la aprobación del presupuesto y la incorporación de un nuevo empleado, se suceden varias etapas: negociaciones internas, priorización de proyectos, reorganización de equipos, aprobación jerárquica y, en ocasiones, una congelación o redistribución parcial de recursos.
Organismos como el Banco Mundial señalan que ciertas festividades importantes tienen un impacto medible en la actividad económica de los paÃses. Por ejemplo, los informes económicos sobre China muestran cada año que el Año Nuevo lunar provoca una caÃda temporal en la producción industrial, las transacciones comerciales y la actividad administrativa, un fenómeno estacional bien documentado en los .
Del mismo modo, varios análisis económicos regionales publicados por el sobre los paÃses de Oriente Medio indican que el Ramadán provoca ajustes horarios significativos, una caÃda temporal de la productividad y una ralentización en la toma de decisiones administrativas en determinados sectores, tanto públicos como privados.
Puede que no seas un perfil junior. Sin embargo, la incorporación masiva de jóvenes titulados influye en el conjunto del mercado laboral, incluidos los perfiles con experiencia.
Los empleos que dependen fuertemente de un periodo concreto
No es ningún secreto: no todos los sectores contratan de forma continua. Algunos siguen un calendario casi mecánico. En estos casos, el momento no solo da ventaja: ¡condiciona el acceso mismo al puesto!
En la mayorÃa de los paÃses de la OCDE (), el curso escolar comienza entre agosto y septiembre. Los centros educativos reclutan con varios meses de antelación para gestionar los visados, cerrar los contratos y preparar el inicio de curso.
En la enseñanza internacional, las plataformas especializadas y las asociaciones de colegios internacionales señalan que la temporada alta de contratación se extiende generalmente de noviembre a marzo para el curso siguiente.
Según la , los flujos turÃsticos mundiales se concentran de forma muy marcada en determinados periodos del año, con picos destacados durante el verano y las vacaciones de invierno.
Esta concentración obliga a prepararse con antelación: las empresas contratan varios meses antes de la temporada alta para formar a sus equipos. Postularse al inicio de la temporada alta suele ser demasiado tarde: los equipos ya están formados, salvo en los sectores que habitualmente sufren escasez de personal.
La agricultura, el sector humanitario y los eventos
La agricultura depende lógicamente de los periodos de cosecha. Lo mismo ocurre con el sector humanitario o el de los eventos, donde las contrataciones se disparan durante crisis de gran envergadura o antes de operaciones programadas.
El inicio del año sigue siendo un momento clave. Los presupuestos acaban de aprobarse, los proyectos se relanzan y se anuncian las intenciones de contratación. Es el momento ideal para entrar en el radar de las empresas, por asà decirlo.
Eso sÃ, hay que tener en cuenta que la competencia es bastante alta, ya que muchos candidatos toman "buenos propósitos" profesionales al mismo tiempo.
Abril – junio: la ventana más equilibrada
Es aquà donde la dinámica presupuestaria suele materializarse de verdad. Los puestos validados a principios de año se publican, los procesos avanzan y la competencia puede estar algo menos concentrada que en enero.
Para muchos sectores generalistas, la primavera es un periodo especialmente favorable.
Para los candidatos con experiencia, este periodo puede ofrecer un terreno más despejado y algo menos saturado.
Los periodos que conviene anticipar o evitar son:
Las grandes festividades (Navidad, Año Nuevo lunar, Ramadán…), que ralentizan temporalmente la actividad económica;
El cierre del ejercicio presupuestario, que puede retrasar ciertas aprobaciones;
Los sectores estacionales (enseñanza, turismo, agricultura, eventos…), que exigen presentar la candidatura varios meses antes de la temporada alta o de momentos clave como el inicio del curso escolar.