
Los debates que durante mucho tiempo agitaron la escena política francesa apenas mencionaron esta discreta reforma. Pasó casi desapercibida y, sin embargo, endurece el sistema de acumulación de empleo y jubilación.
Expatriados en Francia: compaginar trabajo y jubilación dejará de ser tan ventajoso
La Ley de Financiación de la Seguridad Social para 2026 entrará en vigor el 1 de enero de 2027. A partir de esa fecha, las condiciones para compatibilizar empleo y jubilación cambiarán. De momento, siguen vigentes:
- la compatibilidad plena: sin límite de ingresos, sujeta a determinadas condiciones (alcanzar la edad legal de jubilación, haber generado el derecho a la pensión completa, etc.).
- la compatibilidad limitada: el importe del salario y de la pensión está regulado. Es posible acogerse a ella sin tener la pensión completa, pero con un tope del 160 % del SMIC bruto en 2026 (2 916,85 € brutos al mes en 2026), o del promedio de los tres últimos salarios brutos anteriores a la jubilación. Se aplicará la fórmula más favorable para el beneficiario.
Nota importante: para compatibilizar empleo y jubilación con el último empleador, es obligatorio esperar 6 meses. Si se retoma la actividad con el mismo empleador sin respetar ese período de carencia, la pensión quedará . No obstante, dicho período de carencia no se aplica cuando se cambia de empleador.
Compatibilizar empleo y jubilación: lo que cambia a partir de 2027
La reforma endurece las condiciones para compatibilizar empleo y jubilación. La edad de jubilación pasa a ser el criterio principal, por encima de la pensión completa. Se contemplan 3 supuestos:
- Jubilación antes de la edad legal: no es posible compatibilizar empleo y jubilación.
- Jubilación entre la edad legal y los 67 años: se puede compatibilizar empleo y jubilación sin período de carencia, incluso permaneciendo con el mismo empleador. Sin embargo, la pensión se reducirá en un 50 % sobre los ingresos que superen el límite fijado por decreto (7.000 euros anuales).
- Jubilación a partir de los 67 años: es posible compatibilizar empleo y jubilación sin ningún tipo de restricción e, incluso, generar una segunda pensión.
A finales de 2025, más de 700 000 personas compaginaban jubilación y empleo. El sistema goza de gran aceptación, especialmente en períodos de crisis económica, ya que incentiva a los trabajadores a mantenerse activos el mayor tiempo posible y, por tanto, a retrasar el momento en que empiezan a percibir su pensión. Sin embargo, el Gobierno considera que la reforma permitirá reducir el gasto de la Seguridad Social. Los economistas se muestran más cautos: temen un empobrecimiento de los mayores, pero también un impacto negativo en las finanzas públicas.
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