Comenzar en una nueva escuela solÃa implicar hacer largas filas, imprimir carpetas llenas de documentos y recorrer el campus en persona. Hoy, en muchas escuelas, el proceso de matrÃcula es muy distinto. Gran parte se puede hacer en lÃnea, y a veces la primera vez que tú y tu hijo pisarán la nueva escuela será el mismo primer dÃa de clases. Para los expatriados y sus hijos, esta tendencia juega a su favor. Ahora pueden explorar, postular, entrevistarse, hacer un recorrido e incluso matricularse en una escuela antes siquiera de llegar al paÃs. Asà es como funciona.
Sin embargo, para los colegios los chatbots son una herramienta muy eficaz a la hora de reducir la carga administrativa. Y si lo que buscas es información básica u orientación sobre admisiones y normativa escolar, pueden venirte de maravilla.
Bastantes colegios ya están utilizando chatbots como el para resolver las consultas más habituales sobre admisiones e inscripción.
Las visitas al campus son una forma estupenda de que tanto los alumnos como los padres conozcan el colegio antes de empezar. En lugar de las tradicionales jornadas de puertas abiertas, muchos centros ofrecen ahora recorridos virtuales inmersivos. Esto resulta especialmente interesante para las familias expatriadas que quieren conocer un colegio antes de mudarse.Â
Un buen ejemplo es la Ecole Française Internationale de Riyad, en Arabia SaudÃ, que ofrece una por sus aulas, zonas comunes y demás espacios, lo que permite a las familias hacer un recorrido inmersivo antes de presentar la solicitud.Â
La Walden School, en Estados Unidos, por ejemplo, organiza periódicas en las que alumnos y padres pueden conectarse en directo a clases reales. Una vez más, esta opción resulta de gran ayuda para las familias expatriadas, ya que permite a los niños conocer de antemano a sus profesores y compañeros, y hacerse una idea de cómo es el entorno de aprendizaje incluso antes de llegar.
Aunque no todos los paÃses y colegios se han subido aún al carro de lo digital, la tendencia parece clara. Todo se está volviendo más digital, más tecnológico y más accesible en remoto. Pero más allá de las solicitudes online y los chatbots, hay muchos otros experimentos en marcha.
Las solicitudes implican mucho papeleo. Es cierto que parte de ese papeleo puede trasladarse al entorno digital, pero eso no reduce realmente los tiempos de verificación de los documentos. Y los expatriados se enfrentan a una carga burocrática aún mayor: traducciones juradas, apostillas, sellos, etc.
En definitiva, el futuro del onboarding y de la matriculación apunta claramente hacia lo móvil. Los colegios se están adaptando a una realidad en la que muchas familias ya no están afincadas en un solo lugar y los traslados son cada vez más habituales.Â
La matriculación online y las solicitudes digitales hacen que ahora puedas conseguir plaza para tu hijo antes incluso de mudarte. De hecho, puedes confirmar la admisión con meses de antelación y quitarte de encima uno de los mayores quebraderos de cabeza de cualquier mudanza familiar.
Cómo aprovecharlo: puedes empezar a buscar colegio con tiempo, incluso antes de tener cerrados los visados y la vivienda.
Las visitas virtuales al campus, las jornadas de puertas abiertas y los foros para padres permiten valorar los colegios a distancia y elegir con antelación. Esto se traduce en un gran ahorro de tiempo, dinero y energÃa.
Cómo aprovecharlo: elabora una lista de colegios en tu nuevo destino y empieza por los que ofrezcan sesiones de preguntas y respuestas en directo y visitas virtuales.
Cómo aprovecharlo: pregunta cuanto antes a los colegios de tu lista si ofrecen modelos de incorporación remota o hÃbrida.
Los portales digitales facilitan la presentación de la documentación. Sin embargo, la verificación puede seguir llevando tiempo, sobre todo cuando intervienen varios paÃses. Es posible que necesites traducciones, apostillas, expedientes transfronterizos…, y muchos de estos trámites todavÃa no pueden hacerse online.Â
Cómo gestionarlo: prepara con antelación copias digitales de toda la documentación e inicia cuanto antes los trámites de verificación.
Está además el riesgo de caer en una automatización excesiva. Seamos sinceros: cuando tenemos dudas, preferimos hablar con personas reales. Por muy útiles que sean los chatbots y la IA en las preguntas frecuentes, muchas veces no consiguen darnos las respuestas que necesitamos. Esto genera frustración y hace que todo el proceso resulte más estresante, no menos.Â
Otra posible preocupación es el acceso. No todas las familias disponen de una conexión a internet fiable ni siquiera de los dispositivos necesarios para presentar la solicitud online. Para las familias que viven en zonas con infraestructuras limitadas, un proceso de solicitud totalmente digital puede resultar muy difÃcil de completar.Â
Natallia tiene una licenciatura (con honores) en Lengua Inglesa e Interpretación Simultánea y trabajó como escritora y editora para varias publicaciones y canales de medios en China durante diez años.