
thathamori
Expatriada canadiense en Francia
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canadiense
Vivo en Capestang, Languedoc-Roussillo
Hablo Inglés, húngaro y francés.
Registro: 09 Febrero 2016
Acerca de
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Soy Empresario.
Mi experiencia como expatriado




Capestang, Languedoc-Roussillon, Francia
Actualmente vivimos entre Francia y HungrÃa y estamos tratando de forjar una vida para nuestra familia. Viajando con dos niños, explorando el mundo, esperamos regresar a HungrÃa permanentemente.
Profesora de inglés como segunda lengua acreditada por TESOL que ofrece alojamiento en familias lingüÃsticas. El marido es un guÃa turÃstico de vinos acreditado por WSET. Juntos gestionamos un B&B.
Aquà experimentamos la cultura tradicional francesa y no el estereotipo que muestra ParÃs. Alimentos frescos y orgánicos cultivados localmente. Celebración de fiestas. Gente de buen corazón.
No contamos con un sistema de apoyo y extraño a mi familia.

Budapest, Budapest, HungrÃa
Tenemos una casa en Elizabethtown y tratamos de regresar dos veces al año. Intentamos empezar una vida en Budapest, en más de una ocasión pero la economÃa lo pone muy difÃcil.
Escritor, fotógrafo, administración de propiedades, sitios web, redes sociales, profesor de ESL
Me encanta todo sobre HungrÃa. La monocultura, la comida, la música, las tradiciones, las familias unidas, la ciudad metropolitana con mucho que hacer, las actividades alrededor del lago Balaton.
EconomÃa, solo una cosa

Vancouver, British Columbia, Canad�
Fuimos muy prolÃficos en Canadá. Juntos estábamos en llamas. Hogar, familia, negocio. Vancouver es un hermoso lugar para vivir.
20 años en servicio al cliente en Canada Safeway, su esposo era empresario e inversionista.
Fui voluntaria en la escuela Montessori y crié a mis hijos viajando desde que nacieron. Me los até y me fui.
Hay mucho que hacer en Vancouver. Montañas, océano, vastas carreteras abiertas, oportunidades, sociedad multicultural...
Es increÃblemente hermoso, pero nuestra vida era un bien escaso. Sentà que estábamos en una cinta de correr, nunca nada era suficiente. Una casa más grande, coches más nuevos, mejores membresÃas en gimnasios, ropa de diseñador, viajes a spas... La carrera de ratas fue rápida y sin valor. Ansiaba comunidad.