
La imagen del «super expat» sigue haciendo estragos. A fuerza de escuchar relatos de expatriados extrovertidos que han triunfado en su carrera en el extranjero, podrÃa pensarse que la extraversión forma parte de los criterios exigidos por los Estados. Por supuesto, no es asà en absoluto. La discreción, la introversión o la timidez no impiden ser ambicioso ni probar suerte fuera del propio paÃs. Muy al contrario.
Las personas discretas también tienen carreras brillantes
« […] el aspecto más importante de la personalidad […] es la puntuación en la escala introversión-extraversión. Influye en nuestras elecciones de amistad y amorosas, en nuestra manera de mantener una conversación, de resolver nuestras diferencias y de expresar nuestro amor. Tiene un impacto en nuestra carrera y en el éxito obtenido en el ámbito elegido. » explica Susan Cain en su bestseller, El poder de los introvertidos. Ella misma una gran introvertida, Susan Cain es ensayista, conferenciante, formadora y consultora, después de haber sido abogada. Demuestra que no solo es posible « sobrevivir » en el trabajo siendo de naturaleza discreta, sino también hacer carrera, viajar al otro lado del mundo o a la región de al lado, hablar ante un público de diez o mil personas… sin anular su personalidad.
Trabajador tÃmido, introvertido… ¿Cuáles son las diferencias?
¿Se demuestra también el ejemplo de Susan Cain en el contexto de la expatriación? Antes de profundizar en el tema, se imponen algunas precisiones indispensables. Si bien a menudo se confunde a los tÃmidos y a los introvertidos como si fueran clones perfectos, en realidad presentan diferencias notables.
El tÃmido manifiesta una gran reserva hacia los demás. Su timidez es justamente una reacción ante la mirada del otro. Gran observador, analista perspicaz, el tÃmido quiere mostrar una buena imagen de sà mismo. Si evita las interacciones sociales, es sobre todo por miedo a la mirada del otro. Esto no significa, por tanto, que el tÃmido sea solitario, muy al contrario.
El introvertido no teme la mirada del otro, pero puede encontrar la presencia de los demás agotadora. Prefiere recargarse interiormente. Su soledad es una elección. Si habla poco, es porque no tiene ganas de hacerlo. No teme la mirada del otro.
Si a menudo se confunden ambos caracteres, es porque pueden presentar manifestaciones externas idénticas. Se podrá encontrar a los tÃmidos e introvertidos al fondo de la sala, apartados de la multitud, o simplemente ausentes. En el trabajo, estas actitudes suelen percibirse mal. La incomprensión puede ser aún mayor en contexto de expatriación, ya que se suma a las diferencias culturales y/o a las barreras idiomáticas. Sin embargo, ser introvertido y/o tÃmido presenta muchas cualidades que los interesados tienen todo el interés en desarrollar para tener éxito en su carrera en el extranjero.
Expatriación: el kit de éxito del trabajador tÃmido y/o introvertido
Por supuesto, los tÃmidos y los introvertidos son numerosos al partir a trabajar al extranjero. Recordamos además que no existe una persona 100 % tÃmida, 100 % introvertida, 100 % extravertida… sino más bien personalidades que tienden más o menos hacia tal o cual rasgo de carácter. Otra precisión: se puede perfectamente ser más bien introvertido en ciertas circunstancias, y más bien extravertido en otra situación. Por tanto, no hay que sorprenderse de ver a expatriados tÃmidos intentar la aventura en el extranjero. Pero ¿cómo lograr adaptarse a la vida laboral en el paÃs de expatriación?
Poner en valor sus cualidades
El primer consejo está directamente vinculado a las definiciones y a los prejuicios sobre los tÃmidos y los introvertidos. A menudo se tiende a definirlos con términos connotados negativamente. Los propios tÃmidos e introvertidos a veces se definen con términos poco elogiosos: « apagados », « arrogantes », « antipáticos », « flojos », « poco interesantes »… Sin embargo, ser tÃmido y/o introvertido no es un defecto. Es una cualidad que tiende a ser reconocida en su justo valor en el mundo de la empresa. Porque los tÃmidos y los introvertidos desarrollan competencias buscadas en el mercado laboral, susceptibles de dar en el clavo en la expatriación.
Las cualidades del trabajador tÃmido
Observador, de mente abierta, reflexivo, creativo, tranquilo, modesto, dotado de espÃritu analÃtico, no se pone inútilmente en valor, sino que busca más bien cumplir su misión de la mejor manera. Tiene una gran capacidad de escucha y lo demuestra. Puede restituir pausadamente pensamientos a veces inconexos. Filtra la información, evalúa el riesgo, y por tanto puede evaluar más fácilmente los riesgos/ventajas de tal o cual acción. Hace gala de perspectiva antes de tomar una decisión. El expatriado tÃmido habrá tomado a menudo el tiempo, antes de la expatriación, de estudiar « a fondo » el paÃs de expatriación: aprendizaje del idioma, de la cultura, de la cultura empresarial, etc. Es también una manera de recrearse una zona de confort. De hecho, puede llegar mejor preparado a su paÃs de acogida.
Las cualidades del trabajador introvertido
Comparte ciertas cualidades con su colega tÃmido: capacidad de escucha, sentido de la observación, espÃritu analÃtico, creatividad, apertura de mente… El introvertido tiene igualmente un gran sentido de la autonomÃa. Es solitario sin aislarse por ello de los demás trabajadores. Al contrario: capta los desafÃos, los retos y objetivos del empleador extranjero, y pone en práctica sus competencias para lograr sus misiones… para el bien de todo el equipo. Contrariamente a las ideas preconcebidas, el introvertido es también un excelente lÃder. Porque identifica bien los objetivos de la empresa y los medios para alcanzarlos. Su sentido de la observación le permite formar los mejores equipos, teniendo en cuenta las cualidades y defectos de cada uno.
No jugar a ser « el expatriado perfecto »
TodavÃa se tiene una imagen falsa del trabajador extranjero. El « expat » serÃa necesariamente extravertido, puesto que no duda en dejar su paÃs para escaparse al otro lado del mundo (o al paÃs de al lado). Se le imagina carismático, impresionante, naturalmente dotado… Los trabajadores introvertidos y/o tÃmidos intentan a veces enmascarar su personalidad bajo una capa de falsa extraversión. La ilusión puede funcionar los primeros tiempos, pero corre el gran riesgo de agotarlos. Al final, los efectos serán negativos y el expat volverá rápidamente a « su naturaleza ». Una naturaleza que podrá, erróneamente, ser tomada por una simulación por los demás trabajadores, sorprendidos ante este « cambio de comportamiento »… que no lo es. Y cuando el choque cultural se añade a la ecuación, el trabajo se convertirá en una verdadera prueba para el expatriado introvertido y/o tÃmido.
Anticipar al máximo las posibles dificultades
En la empresa, no siempre es sencillo adaptarse a las personalidades de cada uno. La expatriación añade un desafÃo adicional, con culturas empresariales que pueden invitar a la toma de palabra en público, a la contención, a la jerarquÃa vertical u horizontal, a la concertación/al diálogo, o por el contrario, a la imposición de un punto de vista… Por ejemplo, ¿cómo se distribuirá la palabra? ¿El manager extranjero tenderá a interrumpir? ¿A hablar fuerte? ¿Demasiado rápido? ¿Demasiado bruscamente? ¿A « dominar » a los demás? ¿A considerar que el expat tÃmido y/o introvertido tarda demasiado en responder? Las mismas preguntas se plantean para los colegas locales y extranjeros.
El trabajador tÃmido y/o introvertido puede intentar responder a estas preguntas y hacerse ayudar si es necesario. Este coaching antes de la expatriación le permitirá superar posibles dificultades y partir mejor preparado. Atención: recordamos que no se trata de ocultar su personalidad, sino, al contrario, de aprender a ponerla en valor.
Por supuesto, hay un mundo entre la teorÃa y la práctica. Pero conocer la cultura laboral del paÃs extranjero es un buen medio de abordar mejor su expatriación y situarse en las mejores disposiciones. El consejo vale por lo demás para todos los expats.
Fuentes:



















