
El Bréxit se votó hace ya cinco años, pero es ahora que la ley del karma llama a la puerta de muchos residentes británicos en 貹ñ.
El 31 de marzo era la fecha límite para la regularización de aquellos ciudadanos británicos que se encuentraban en 貹ñ y que deseaban permanecer. Al no ser considerados ciudadanos de la Unión Europea deben registrarse como residentes, ya que de no hacerlo, pueden ser considerados como inmigrantes ilegales.
La prensa amarilla de Gran Bretaña, como cabía de esperar, ha teñido de dramatismo sus titulares, avivando el complejo complotista antibritáncio que les es muy propio y vendiendo como una afrenta la situación en la que ahora se tiene que ver muchos británicos por ignorancia, manipulación, soberbia o una mezcla de estos tres elementos. Lo que el cataloga como “venganza” no más que la consecuencia previsible de su salida del marco europeo.
En la actualidad, 貹ñ acoge a unos 300.000 residentes permanentes británicos. Sin embargo, según las nuevas condiciones, los que pretendan quedarse en 貹ñ a largo plazo deberán demostrar sus ingresos mensuales. Tendrán que ganar al menos 2.000 libras, es decir, más de 2.350 euros al mes, y una cantidad adicional de 500 libras, es decir, unos 589 euros, por cada uno de sus dependientes. La fuente de ingresos puede ser un contrato de trabajo o una pensión mensual en el caso de los jubilados. Esto sólo significa que los expatriados que se hayan trasladado a 貹ñ con la esperanza de encontrar un trabajo o por cualquier otro motivo tendrán dificultades para justificar su estancia.
Las lamentaciones de aquellos británicos residentes en 貹ñ que votaron a favor de la salida de su país de la Unión Europea no han tardado en hacerse escuchar. La mayoría de ellos lo hicieron sin calibrar las consecuencias. Ahora se cierne, sobre aquellos que no regularicen su situación, una posible expulsión. La situación parece alarmante, pero las autoridades españolas son claras al respecto. Los británicos deben tener el estatus de residente adecuado para entrar y permanecer legalmente en 貹ñ durante más de 90 días. Tras el Brexit, los británicos ya no están exentos de la exigencia de visado para estancias cortas en países de la UE.
De momento se estima que en la primera ronda podrían ser unos 500 los que se enfrentan a la expulsión que se produciría en las próximas semanas, pero pueden llegar a ser miles más en los meses siguientes. Sin embargo, fuentes del Gobierno de 貹ñ que los informes de deportación aparecidos son engañosos, pero que sí que es posible que muchos ciudadanos británicos estén en situación irregular a partir del mes de abril. Según las mismas fuentes gubernamentales no se va desplegar a las fuerzas y cuerpos de seguridad para buscarles, pero si son controlados pueden verse sujetos a un expediente de expulsión dada su situación irregular.



















