
Desde el 10 de junio, Japón ha reabierto sus fronteras a los grupos de turistas. Por el momento, el gobierno no quiere correr riesgos, teniendo en cuenta el creciente número de casos de Covid en el extranjero. Su última medida ha sido hacer obligatorio el visado para los viajeros de la Unión Europea (UE) y el Espacio Económico Europeo (EEE), incluso para estancias cortas. Asà que parece que la reapertura total, que deberÃa incluir a los expatriados, no será en breve.
Se hace obligatorio el visado para los europeos
Teniendo en cuenta las nuevas amenazas de pandemia, con nuevas variantes y una nueva oleada en muchos paÃses, el Ministerio de Asuntos Exteriores japonés hizo más estrictas las condiciones de entrada. En resumen, los europeos y los ciudadanos del EEE deben ahora tener un visado para permanecer en Japón, incluso por un corto plazo. Sin embargo, esto no se aplica a los titulares de permisos de reentrada. De hecho, los viajeros que ya tienen un visado, ya sea por trabajo, estudios, o un permiso de vacaciones por trabajo, etc., pueden salir de Japón por un periodo corto sin tener que solicitar un nuevo visado.
Hasta entonces, los acuerdos bilaterales permitÃan a los europeos y a los ciudadanos del EEE permanecer menos de 90 dÃas (3 meses) en Japón sin visado, lo que suponÃa una gran ayuda para el turismo. Cabe destacar que la exención de visado se aplicaba a 68 paÃses asociados. A partir de ahora, los ciudadanos europeos que pretendan permanecer 6 meses en Japón tendrán que solicitar una prórroga del visado al expirar su visado de 90 dÃas. No se ha facilitado ninguna información sobre cuándo podrÃa Japón volver a su anterior polÃtica de visados.
¿PodrÃa tratarse de una estrategia polÃtica?
Es probable que esta nueva medida afecte al turismo en Japón. Según la guÃa de viajes Kanpai, las agencias de viajes autorizadas tienen un registro de sólo 1.300 solicitudes de visado desde el 10 de junio: 300 solicitudes en junio y 1.000 para julio. Se trata de una cifra bastante baja a medida que se acerca el verano, en comparación con julio de 2019, cuando Japón recibió a 3 millones de turistas. Además, siguen vigentes las restricciones sanitarias, como el uso obligatorio de mascarillas incluso al aire libre. Los visitantes que no cumplan esta ley se arriesgan a quedarse tirados en su hotel o a ser deportados. Los guÃas turÃsticos también son responsables de garantizar el cumplimiento de la normativa vigente. Además, las agencias de viajes deben proporcionar un programa detallado de la estancia, que incluya los lugares visitados, los transportes utilizados, las plazas ocupadas por los viajeros, etc. Los servicios de inmigración podrÃan solicitar este documento en caso de inspección.
Esto podrÃa ser una estrategia polÃtica de Kishida, primer ministro de Japón desde octubre de 2021, que se presenta a un nuevo mandato en las próximas elecciones parlamentarias del 10 de julio. La campaña comenzó el 22 de junio, pero el actual gobierno tiene problemas. El PIB japonés aún no ha recuperado su nivel anterior a la crisis y la inflación está aumentando. La subida de los precios del petróleo y la guerra de Ucrania están haciendo subir los precios de la energÃa, ya que Japón importa el 90% de su energÃa. El gobierno confÃa en la caÃda de la cotización del yen frente al dólar para impulsar las exportaciones. A ello se suman las amenazas de Rusia, China y Corea del Norte. El gobierno también intenta hacer frente a la postura de la población local contra el retorno masivo de extranjeros. El objetivo de estas nuevas normas podrÃa ser atraer la simpatÃa de los votantes. Mientras tanto, los extranjeros, especialmente los profesionales que buscan impulsar sus carreras en el extranjero, están desesperados por que se levanten las actuales restricciones para el otoño, de modo que puedan viajar finalmente a Japón.



















