El psicólogo Kalervo Oberg introdujo el concepto de choque cultural en los años 1960, describiendo las diferentes fases que atraviesa un individuo cuando se instala en un nuevo paÃs:Â
La fase de luna de miel: todo parece fascinante, nuevo, estimulante. El entusiasmo domina.
La fase de crisis: las diferencias culturales se vuelven pesadas, los malentendidos se acumulan, puede aparecer la sensación de aislamiento. Â
La fase de ajuste: se comienza a comprender los códigos locales, a adaptarse, a encontrar los puntos de referencia. - La fase de integración: uno se siente cómodo, desarrolla un sentimiento de pertenencia.Â
Este modelo no es universal ni lineal. Algunos expatriados pueden permanecer mucho tiempo en la fase de crisis, otros pasar rápidamente al ajuste. Lo que importa es reconocer que estas etapas existen y que son normales. No son señal de un fracaso, sino de un proceso de adaptación.Â
Recibe consejos prácticos para vivir mejor tu expatriación
Prevenir antes que curarÂ
La prevención en salud mental consiste en crear espacios de diálogo, de reflexión y de auto-observación. No se trata de patologizar la experiencia de la expatriación, sino de reconocer que conlleva desafÃos psicológicos.Â
Una pregunta que uno se hace sobre su equilibrio. Â
Este diario se convierte en una herramienta de regulación emocional y de prevención.Â
2. Crear rituales de bienestarÂ
La expatriación puede trastornar las rutinas. Recrear rituales (deporte, meditación, cocina, lectura) permite recuperar una forma de estabilidad interior. Estos rituales son puntos de referencia, anclajes en un dÃa a dÃa a veces caótico.Â
3. Identificar los propios recursosÂ
¿Cuáles son las personas, las actividades, los lugares que te hacen bien?Â
Los empleadores tienen un papel clave que desempeñar en la prevención del sufrimiento psÃquico de los expatriados. Ofrecer espacios de diálogo, formaciones interculturales, acompañamientos psicológicos, puede marcar toda la diferencia. No se trata de medicalizar la expatriación, sino de reconocer que conlleva desafÃos humanos.Â
Un gerente atento, una polÃtica de recursos humanos inclusiva, una cultura empresarial de apoyo, son factores claves para el bienestar de los colaboradores expatriados.Â