
Emprender una aventura internacional suele traer a la mente pensamientos de tierras lejanas y culturas fascinantes. Sin embargo, la experiencia de mudarse a un rincón lejano del mundo difiere de la de trasladarse a un paÃs vecino, especialmente en Europa. Desde los primeros dÃas de la Unión Europea, los Estados miembros han trabajado diligentemente para simplificar la inmigración dentro de Europa. ¿Cuáles son las ventajas de trasladarse a otro paÃs europeo como ciudadano europeo? ¿Y cuáles son los posibles retos?
¿En qué beneficia a los europeos mudarse a un paÃs europeo?
Mudarse a un paÃs europeo como ciudadano europeo tiene muchas ventajas. El continente se enfrenta actualmente a una escasez de mano de obra, sobre todo en sectores crÃticos como la construcción, la sanidad y el transporte. Esta situación es una puerta abierta para los ciudadanos de la UE, que pueden aprovechar su estatus para explorar perspectivas laborales en otros paÃses de la UE sin las molestias de los visados o los permisos de trabajo. La movilidad sin fisuras a través de las fronteras europeas ofrece una tentadora oportunidad a quienes buscan ampliar sus horizontes profesionales.
Proximidad geográfica
El cierre de fronteras durante la fase inicial de la pandemia de Covid tuvo un profundo impacto en las familias, provocando dolorosas separaciones. A pesar de los esfuerzos de los gobiernos por organizar repatriaciones de emergencia, muchos expatriados quedaron varados en sus paÃses de acogida. Esta angustiosa situación ha llevado a las personas a reconsiderar sus planes de vida. Sin embargo, los ciudadanos europeos que optan por residir en otro paÃs europeo tienen la ventaja de la proximidad geográfica a sus seres queridos. Esta elección también les facilita el regreso a su paÃs de origen sin dejar de estar conectados con su paÃs de expatriación. Esta decisión ofrece una solución práctica y rentable, que tiene un valor significativo en la crisis actual.
Ventajas de la ciudadanÃa europea
Ser ciudadano de un paÃs miembro de la UE ofrece una amplia gama de ventajas. Pero es importante diferenciar entre la Unión Europea (UE), el Espacio Económico Europeo (EEE), que incluye a los 27 miembros de la UE junto con Liechtenstein, Islandia y Noruega, y el espacio Schengen, que engloba a la mayorÃa de los paÃses de la UE junto con Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
En virtud del artÃculo 45 del Tratado de Funcionamiento de la UE, los ciudadanos de la UE gozan de importantes derechos. Por ejemplo, tienen libertad para trabajar en cualquier paÃs de la UE sin necesidad de permiso de trabajo, explorar oportunidades de empleo en otros paÃses de la UE y seguir residiendo en la UE incluso al final de su periodo de empleo. También tienen derecho a las mismas condiciones laborales, prestaciones sociales y normas fiscales que los ciudadanos del paÃs de acogida de la UE. Esta libertad de circulación se extiende al EEE y al espacio Schengen. Sin embargo, dado que la UE se enfrenta a una importante escasez de mano de obra cualificada, algunos sectores, como la sanidad, la construcción, la industria, el desarrollo sostenible y la energÃa, están experimentando notables repercusiones.
Procedimientos administrativos simplificados
Los ciudadanos de la UE se benefician de procedimientos administrativos simplificados cuando se plantean trasladarse a otro paÃs de la UE. Están exentos de visado o permiso de trabajo: sólo necesitan un pasaporte o documento de identidad válidos. Este proceso simplificado hace que la transición sea mucho más sencilla. Tras residir en el paÃs durante tres meses, los ciudadanos de la UE sólo tienen que registrarse ante las autoridades locales para obtener un certificado de registro, que les concede el derecho a residir allà y les da acceso a determinadas prestaciones. De hecho, la ciudadanÃa de la UE facilita el traslado a cualquier paÃs europeo.
Estos beneficios se extienden a todas las personas con nacionalidad europea, incluidos trabajadores, solicitantes de empleo, estudiantes y jubilados, asà como a sus familiares. Aun asÃ, las condiciones de residencia dependerán de su nacionalidad y situación. Además, los ciudadanos de la UE pueden viajar libremente por la UE o el EEE durante un máximo de tres meses sin necesidad de visado ni trámites adicionales. Una vez más, un pasaporte o documento de identidad válidos son suficientes para disfrutar de esta libertad de circulación.
Mayor acceso al mercado laboral europeo
El acceso a las oportunidades de empleo en los paÃses de la UE se ha hecho más cómodo para las personas gracias a las diversas medidas aplicadas. Según estimaciones de la Comisión Europea, unos 17 millones de ciudadanos de la UE viven o trabajan actualmente en el extranjero. Los trabajadores pueden beneficiarse de procedimientos simplificados que les permiten desplazarse libremente entre los paÃses europeos para trabajar. Esta libertad también se extiende a los solicitantes de empleo, aunque pueden aplicarse condiciones especÃficas en función de sus circunstancias, como experimentar la pérdida de empleo en el paÃs de acogida o buscar activamente empleo dentro de la UE. Si un solicitante de empleo no consigue un trabajo en un plazo determinado (normalmente 6 meses), las autoridades del paÃs de acogida pueden revisar su derecho de residencia. No obstante, se hacen esfuerzos considerables para apoyar a los solicitantes de empleo y facilitar su integración en el mercado laboral del paÃs de acogida.
Tranquilidad al jubilarse en un paÃs europeo
La ciudadanÃa europea ofrece numerosas ventajas a la hora de planificar la jubilación. Aunque cada paÃs tiene su propio sistema de pensiones, los ciudadanos europeos pueden beneficiarse plenamente de los Acuerdos Europeos. Estos acuerdos les permiten acumular derechos de pensión en función de su experiencia laboral en distintos paÃses de la UE. También proporcionan mayor flexibilidad a la hora de planificar la jubilación, lo que permite a las personas trazar su trayectoria de manera más eficiente. De este modo, los ciudadanos de la UE pueden jubilarse serenamente en otro paÃs europeo disfrutando de sus privilegios.
Evitar la doble imposición
En la Unión Europea se han aplicado varios acuerdos para proteger a los expatriados de la doble imposición. En general, si un ciudadano de la UE reside en otro paÃs más de 6 meses al año, se le considera residente fiscal de ese paÃs. Sin embargo, si permanece menos de 6 meses, mantiene su residencia fiscal en su paÃs de origen, lo que significa que pagará impuestos en un solo paÃs.
¿Cuáles son los inconvenientes de trasladarse a un paÃs europeo para los europeos?
En la práctica, hay muy pocos inconvenientes para los ciudadanos europeos que se trasladan a otro paÃs europeo. Sin embargo, se han establecido ciertas restricciones de entrada en la Unión Europea. Por ejemplo, Croacia, 28º Estado miembro de la UE desde el 1 de julio de 2013, no se incorporó a la eurozona y al espacio Schengen hasta el 1 de enero de 2023.
Cambio cultural limitado
¿Mudarse a un paÃs vecino te convierte realmente en un expatriado? Depende de la perspectiva. Permanecer en Europa puede proporcionar una transición cultural de magnitud diferente a la que se espera en otro paÃs. En la percepción común, mudarse al extranjero suele ir ligado a nuevas aventuras en la otra punta del mundo y a sumergirse en culturas diferentes. Como resultado, existe la idea errónea generalizada de que las personas europeas que se trasladan dentro de Europa se encontrarÃan con un choque cultural menos significativo y con menos cambios relacionados con la vida de expatriado.
Consecuencias del Brexit para la inmigración en Europa
Las consecuencias del Brexit siguen resonando entre los expatriados europeos que residen en Europa. La salida del Reino Unido de la Unión Europea ha provocado la marcha repentina de muchos europeos y ha traÃdo consigo muchas molestias para los expatriados potenciales. La libertad de circulación ya no está garantizada, pues ahora las personas necesitan un visado o un permiso de trabajo para estancias superiores a 6 meses. Además, el Reino Unido ha introducido una polÃtica de inmigración selectiva basada en un sistema de puntos, que trata a los europeos de forma similar a los extracomunitarios.
Persisten los problemas de empleo para los discapacitados
En cuanto a las oportunidades de empleo para las personas con discapacidad, los paÃses europeos reconocen los continuos esfuerzos que se están realizando, aunque existen notables diferencias entre los Estados, lo que se traduce en disparidades significativas. En 2022, habÃa aproximadamente 87 millones de personas con discapacidad que residÃan en un Estado miembro de la UE, pero sólo el 50,8% de ellas tenÃan un empleo estable, en comparación con la tasa de empleo del 75% entre las personas sin discapacidad. A pesar de las iniciativas gubernamentales, muchas personas con discapacidad se enfrentan a dificultades a la hora de formarse y encontrar trabajo. La Unión Europea apoya programas públicos para promover el acceso al mercado laboral de las personas con discapacidad. Cabe destacar que en España se ha producido un encomiable aumento del 20% en el número de personas con discapacidad que acceden al mercado laboral en un plazo de seis años.



















