
Mudarse al extranjero no es un paso fácil, ya sea solo o con la familia. Es mucho más que un plan de viaje; en realidad es un plan a largo plazo. Aunque estés bien preparado, hay algunas cosas que solemos dar por sentadas y sin duda te llamarán la atención una vez vivas en el extranjero.
Es difÃcil hacer las cosas
Tus primeros dÃas en el paÃs de acogida pueden ser mucho más complejos de lo que imaginabas. Probablemente tenÃas pensado recorrer el barrio o hacer algunas compras esenciales. Pero, ¿qué pasa si el deshacer las maletas y el jetlag te han dejado exhausto? Una vez que te sientas preparado para salir, probablemente te dirijas a la tienda de comestibles más cercana, ¡pero no encuentras ninguno de los alimentos que sueles comprar! Sin embargo, estabas convencido de que allà podrÃas encontrar cualquier cosa, ya que lo habÃas leÃdo en alguna parte.
¿Y si necesitas medicamentos o atención sanitaria, por ejemplo? Por algo se recomienda a los expatriados tener un seguro médico. Puede que en tu paÃs de origen hayas tenido asistencia sanitaria universal, pero puede que no sea asà en tu paÃs de acogida. Y existe la posibilidad de que el tratamiento que le hayan dado no cumpla sus expectativas. ¿O tal vez tenga problemas de comunicación debido a la barrera del idioma? Y sin embargo, llevas mucho tiempo quejándote del sistema sanitario de tu paÃs de origen. Pero eso no es todo. El papeleo también puede ser lento y complejo, sobre todo cuando no sabes con quién hablar sobre determinados temas.
Ten en cuenta que las cosas que te parecÃan inaceptables en tu paÃs de origen pueden ser aún más complicadas en un paÃs en el que aún no has captado la cultura.
Gastar
Si buscabas una carrera mejor, sueldos más altos y un nivel de vida más elevado, quizá hayas encontrado todo esto en tu paÃs de acogida. Pero, ¿estás viviendo la vida de tus sueños, o más bien estás luchando por pagar el alquiler y las facturas y por ahorrar algo de dinero estos dÃas? A esto hay que añadir las compras, el transporte, el seguro médico, las suscripciones, etc. ¿Cuándo fue la última vez que te diste un capricho en una buena cena en un restaurante o te compraste unos vaqueros de tu marca favorita? Sin embargo, no parecÃa tan difÃcil en tu paÃs de origen. Asà que no subestimes el coste de la vida en tu paÃs de acogida y tus responsabilidades financieras como expatriado.
La importancia de un grupo de apoyo
Sin duda, fue difÃcil despedirse de tu familia y amigos antes de mudarte. Probablemente pensaste que serÃa fácil mantener el contacto y que no serÃa tan difÃcil empezar de cero. Pero aquà estás, entre la emoción de tu nueva aventura y luchando por hacer las cosas. Estarás de acuerdo en que las cosas habrÃan sido mucho más fáciles si hubieras tenido tu red de apoyo. Recuerdas cuando tus amigos se dejaban caer tras una llamada telefónica y las visitas a tu familia cada vez que necesitabas consuelo. Whatsapp, Skype y las redes sociales no pueden llenar el vacÃo como habrÃas imaginado. Mientras tus vecinos o colegas están tomando una copa o pasando el fin de semana con sus seres queridos, tú estás sentado en tu sofá mirando fotos familiares y pensando en toda la comida reconfortante que te hacÃa tu madre y en esas fiestas después del trabajo con los amigos. Al final, las cosas no son tan fáciles como parecÃan.
La barrera del idioma es real
Puede que creas que los cursos de idiomas a los que te has apuntado antes de la mudanza son suficientes para superar la barrera lingüÃstica, a no ser que te mudes a un paÃs de habla inglesa. Obviamente, has hecho lo correcto, pero puede que esto no sea suficiente. Estarás de acuerdo en que la práctica hace la perfección, y esto te ayudará a adaptarte más fácilmente a tu paÃs de acogida. Asà que no te sorprendas de que el camarero del restaurante confunda tu pedido con otro, o de que a la gente le haga gracia que te expreses de una manera determinada. En realidad, es posible que haya dialectos con los que no esté familiarizado, dependiendo del lugar donde se haya instalado. Pero eso no significa que deba rendirse.
Cómo hacer nuevos amigos
Es posible que hayas pensado que será fácil hacer nuevos amigos en tu paÃs de acogida, ya que la gente es hospitalaria y amable, como lo has contado en alguna parte. Aunque esto puede ser cierto, no significa necesariamente que sea fácil establecer vÃnculos con ellos. En algunos paÃses, es habitual entablar una conversación con la gente en la calle, en un parque o en un bar. Pero puede que este no sea el caso en tu paÃs de acogida. Mientras que algunas personas desconfÃan de los extranjeros, otras pueden tardar más en abrirse. Asà que puede llevar bastante tiempo crear un nuevo cÃrculo social y aún más tener verdaderos amigos en los que puedas confiar en los momentos difÃciles. Y ese es el momento en que echarás aún más de menos a tus amigos de casa.
Las cosas cotidianas importan
Algunas cosas pueden parecerte triviales en tu paÃs de origen, por ejemplo, el reparto del periódico, encontrar los ingredientes que necesitas para hacer tus comidas favoritas o pedir una pizza por teléfono. ¿Ha pensado en cómo hacer todo esto en un nuevo paÃs? En cuanto a la actualización de las noticias, quizá estés acostumbrado a los sitios web de noticias y a navegar por las redes sociales. Pero, ¿qué hay de pedir una pizza cuando no te sabes el menú de memoria ni tu nueva dirección? ¿Y qué hay de preparar comida reconfortante para ahuyentar la nostalgia cuando ni siquiera sabes dónde comprar los alimentos? Tal vez tenga que pedir algo por Internet o enviar una lista a sus seres queridos que podrÃan visitarte pronto.
Cuando la gente se muda al extranjero, pronto se da cuenta de que muchas cosas que solÃa dar por sentadas pueden convertirse en verdaderos desafÃos. Abandonar viejos hábitos y adoptar otros nuevos no es algo fácil. Afortunadamente, esto va a ser temporal siempre que estés dispuesto a hacer esfuerzos adicionales. En unos meses, empezarás a acostumbrarte a tu nuevo entorno, y estos retos te habrán hecho más fuerte y decidido.



















