La subida del precio del petróleo en todo el mundo está afectando a todas las economías, empezando por el sector del transporte. Los expertos más pesimistas prevén un aumento hasta los 200 dólares por barril a finales de año, pero esto sería un escenario de desastre irrealizable para los demás. Desde los primeros días de la pandemia, las compañías aéreas han advertido de una posible subida de los precios de los billetes de avión. Las crisis repetidas tienen un coste que no pueden absorber totalmente. Desgraciadamente, los consumidores, al final de la cadena de suministro, tienen que llevarse la peor parte. ¿Cómo afecta todo esto a los planes de traslado al extranjero?