Tener un carnet de conducir al mudarse al extranjero es una necesidad que hay que resolver con tiempo. Para algunos, esta tarea es más sencilla que para otros. Sin embargo, con paciencia, podrá atravesar el sistema y obtener su propio documento de conducción.
Convenio Internacional de ParÃs de 1926 sobre la circulación de vehÃculos a motor
Convención de Ginebra de 1949 sobre la Circulación por Carretera
Convención de Viena de 1968 sobre la Circulación por Carretera
El tipo de permiso internacional varÃa de un paÃs a otro, y si tiene previsto visitar más paÃses, es posible que tenga que comprobar si necesita más de un tipo. Por ejemplo, la mayorÃa de los paÃses de la Unión Europea, los paÃses balcánicos, Rusia y TurquÃa han aceptado el Convenio de Viena de tres años. Por otro lado, Estados Unidos y Canadá tienen el Convenio de Ginebra de un año. Algunos paÃses como Austria, Bulgaria, Chile, Cuba, Francia, Italia, ±á³Ü²Ô²µ°ùò¹, Marruecos, Mónaco, Suiza, Túnez, RumanÃa y Polonia aceptan los tres convenios.
Si quiere transferir su licencia previamente obtenida
Debido al coste y a las complicaciones, es posible que se pregunte si merece la pena obtener o convertir el permiso de conducir. Para ello, hay que tener en cuenta muchos factores, como:
La eficacia de la red de transporte en el paÃs en el que vives
La distancia a tu lugar de trabajo
Tus necesidades y las de tu familia
El coste del viaje de vuelta a tu paÃs de origen y si es accesible en coche
Aparcamiento, limitaciones, aglomeración de tráfico en tu ciudad
Posibilidad de tener un coche propio o de alquilarlo
Para la mayorÃa de las personas, tener un coche es una necesidad que amplÃa sus horizontes y les da la libertad de ir a cualquier lugar y en cualquier momento. Con una cuidadosa evaluación de la relación coste-beneficio, de su situación personal y de sus preferencias de transporte, podrá entender si necesita someterse a este proceso. Ocuparse de esta cuestión desde el principio le ayudará en el futuro y le evitará gastos innecesarios y problemas de transporte.Â
Magdalena es una periodista de 28 años de Macedonia. Ella estudia comunicaciones corporativas en Italia, donde vivió durante seis años. Entre sus intereses están los problemas sociales y psicológicos de los expatriados.